miércoles, 15 de mayo de 2013

Tramas y urdimbres desde 1854


Estuve visitando el telar de Teixits Vicens en Pollensa. Tomeu Fuster me explicó todo el proceso de elaboración de unas telas que llevan realizándose del mismo modo desde la fundación de la casa, la única variación es que el telar ha pasado de manual a mecánico. 



Las telas están compuestas en un 70% de algodón y 30% de lino. ¿De dónde surgen esos porcentajes? Por un lado, está el urdido que se hace en algodón y es donde aparecen, por ejemplo, los dibujos de colores que forman las "llengües". En el telar se cruza el urdido con una trama de lino, que aporta cuerpo a las telas y, al ser blanca, baja la intensidad de los tonos, creando un resultado más suave.




Previamente, hay que montar los hilos de algodón en el urdidor. En caso de estar preparando un Ikat (tela de "llengos") el dibujo se monta manualmente. El algodón se tiñe creando áreas de reserva (zonas blancas) usando gomas de bicicleta, en un proceso que supone ochenta horas de trabajo manual.  Existe otro sistema de teñido mediante trenzado.




El resultado es una tela firme, en colores lisos, rallitas o las tradicionales telas de lenguas mallorquinas. Sé por propia experiencia que son una telas eternas, no se estropean, ni pierden color. Me parece que todas las buenas tapicerías tienen la ventaja de no pasarse nunca de moda y cambian por completo una habitación.






Me dio la impresión de que  trabajaban en muy buen ambiente. Conste que yo no soy una gran amante de las tradiciones, pero anima ver que hoy en día se puede ser europeo y seguir fabricando cosas tangibles, sin necesidad de que sea un fantástico telefonino.




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