lunes, 14 de abril de 2014

Mike Kelley crea paisajes fascinantes con peluche y punto

A inicios de este año se expuso en el  MOMA PS1 una retrospectiva de la obra del artista americano Mike Kelley, muerto en 2012 a la temprana edad de 57 años. Me ha llamado especialmente la atención una escultura colgante, de colores vibrantes y textura esponjosa. Tiene un largo nombre:  Deodorized Central Mass with Satelites y está hecha con peluches, alambre, espuma de poliestireno, cuerdas, fibra de vidrio y desinfectante, entre otros materiales. Las formas asemejan grandes flores colgantes y, a diferencia de otras obras de artistas consagrados, transmiten alegría de vivir y no producen congoja, por más que tengan un serio trasfondo de crítica social.


Dodorized Central Mass with Satelites. 1991-99. Perry Rubenstein Gallery

Mike Kelley vivió y trabajó en Los Ángeles a partir de los años 70. Exploró todo tipo de soportes, desde el papel al vídeo, pasando por las performances o la escultura, tomando como punto de partida la cultura popular americana. Al hablar de sus trabajos iniciales y sus preocupaciones artísticas, Mike Kelly decía: "Mi entrada en el mundo del arte fue a través de la contracultura, donde era una práctica común tomar materiales de la cultura de masas y "pervertirlos" para alterar o darles un significado opuesto. La cultura de masas es escrutada para descubrir lo que está oculto y reprimido en ella". 
Las obras de Kelley trasmiten un enorme significado, hay una fuerza especial emanando de los materiales "humildes" o reciclados con que realiza su trabajo. Otra de las piezas expuestas en el MOMA PS1 es una obra de formato rectangular, fabricada con juguetes, al igual que Deodorize Central Mass, sobre una colcha de punto y maíz seco. Algunas de las colchas - esculturas de Mike Kelley forman un paisaje desértico o lunar ¿tal vez, el mar? 

Mike Kelley. Riddle Sphinx. 1991. Guggenheim Museum

More Love Hours than can ever be repaid y The wages of sin, 1987. Whitney Museum

Los críticos del MOMA PS1 (momaps1.org) explican que Mike Kelly aborda los temas de sus obras de arte, tales como las relaciones de clase en EEUU, la sexualidad, los sistemas religiosos o la política en la era post-punk, desde la perspectiva de una crítica muy incisiva y también un humor auto-crítico. 
En la página The Art Wolf (www.theartwolf.com) hay un texto interesantísimo sobre el trabajo de este artista americano, muy presente en los museos de arte contemporáneo de su país, pero con escasa obra en Europa, exceptuando la Tate Gallery de Londres.

Kelly empezó en el mundo del arte como músico, formando parte de la banda Destroy All Monsters. El nombre hace pensar en sus obras de arte, que construyen hermosos monstruos, a partir de desechos, para destruir nuestras reales monstruosidades contemporáneas. Es fácil pensar que no casualmente nació en un suburbio de Detroit, esa ciudad perfecto ejemplo de la industria y del modelo americano, que hoy nos envía imágenes de abandono difíciles de comprender y digerir.  


Fuentes y fotos:

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